Los Sistemas de Recirculación en Acuicultura

La demanda mundial de pescados y mariscos, es cada vez mayor y la mayoría de pesquerías en el mundo están llegando a su máximo rendimiento sostenible, escenario que plantea a la acuicultura como una herramienta indispensable para la producción de productos acuáticos que aporten la cantidad de proteína necesaria para la creciente población mundial.

Es en este contexto, que la acuicultura a lo largo de las últimas dos décadas ha crecido notablemente, mostrando diferentes tendencias y formas de cultivo, que van desde sistemas extensivos y de subsistencia hasta sistemas súper intensivos sujetos a altas densidades de siembra y altos estándares de producción.

Uno de los aspectos más importantes en la acuicultura es el control de parámetros de calidad de agua, estos marcan la pauta para lograr finalmente un producto de calidad, libre de agentes patógenos y contaminantes, estos aspectos sumados a las nuevas demandas sobre legislación ambiental, que son cada vez más estrictas y la escasez de agua que se está dando en muchos lugares, convierten a los sistemas de recirculación para la acuicultura (SRA) en una alternativa a tomar en cuenta en nuestra región.

Los SRA tienen entre sus ventajas la minimización de requerimientos de cantidad de agua, la concentración de sus residuos, la minimización de las descargas de residuos contaminantes líquidos al medio ambiente, el incremento del factor bio-seguridad, el control total de los parámetros de calidad de agua, además de restar la necesidad de instalar las unidades de producción en lugares donde se encuentre adecuada cantidad y calidad de agua para el cultivo. En términos generales, un sistema de recirculación es aquel en el cual el agua se trata después de ser usada en el sistema y luego se recircula y se reúsa en el mismo.

El tratamiento puede incluir procesos que involucran el control del oxígeno disuelto (los organismo acuáticos, incluidas las bacterias beneficiosas que trabajan en los biofiltros, requieren del oxígeno para sobrevivir y dado que las densidades de siembra en estos sistemas son bastante altas, en algunas ocasiones se requiere contar con oxígeno líquido para agregar al sistema o bien un generador de oxígeno para mantener los niveles adecuados); la remoción de sólidos por filtros mecánicos (procedimiento utilizado para remover los sólidos suspendidos producidos por las heces y el alimento no consumido, lo cual es importante para evitar que se produzcan compuestos tóxicos y se consuma oxígeno por parte de microorganismos que degradan estos solidos suspendidos, afectando la disponibilidad de este elemento para los peces; y finalmente evitar una posible obstrucción de las tuberías); la eliminación de compuestos nitrogenados mediante biofiltración (aquí las bacterias quimioautótrofas adheridas en los biofiltros convierten el amoniaco y el nitrito, productos metabólicos altamente tóxicos, en nitrato, compuesto menos toxico, reduciendo su peligrosidad, este proceso se conoce comúnmente como nitrificación, en algunos casos este proceso es seguido por el proceso de desnitrificación que convierte el nitrato en nitrógeno molecular que se libera al medio sin peligro alguno); tratamientos en base a ozono y radiación ultravioleta (para el control de organismos patógenos); el control del pH y la reserva alcalina (necesarios para el correcto balance de procesos en el sistema); entre los más importantes.

Debido a que cada día aumenta la demanda por proteína de origen animal y el grado de conciencia sobre lo frágil y limitado de los recursos acuáticos en el mundo, es que esta tecnología emerge como una alternativa más que prometedora. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el pescado es la principal fuente de proteínas para el 17 por ciento de la población mundial, y cerca del 25 por ciento en los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos, y de esta cantidad de oferta, el 50 por ciento proviene de la acuicultura, porcentaje que según el Informe Perspectivas Agrícolas 2013-2022, desarrollado por la FAO y la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) , seguirá en aumento, en ese sentido, el informe prevé que el consumo de pescado criado en cautividad superará al del pescado silvestre en el año 2015.

Esta evidencia hace necesaria la utilización de nuevas tecnologías y la promoción de los SRA en particular, por sus ya mencionados beneficios ambientales, de calidad y sus grandes volúmenes de producción, que supondrían el incremento de la oferta de alimento de alto valor nutricional con altos estándares de calidad y conciencia ambiental, beneficiando de esta manera tanto al productor como al consumidor. En ese sentido, es necesario el fomento de la investigación de estos sistemas en la región, investigación enfocada en la utilización de esta tecnología para la producción de especies dulceacuícolas y marinas, propias de la región.

Es conveniente mencionar, que los costos asociados a la inversión inicial son superiores a la de los sistemas tradicionales y que es necesario personal capacitado para el correcto funcionamiento de esta tecnología, pero con el fomento de programas integrales, que incluyan tanto capacitaciones para los operarios como ayuda en el financiamiento que facilite la inversión inicial, estos sistemas podrían utilizarse de manera masiva, beneficiando a micro y pequeños empresarios acuicultores e incluso ser utilizados en zonas de recursos económicos limitados. Promoviendo de esta manera el desarrollo y el suministro de alimentos de calidad para las poblaciones menos favorecidas.

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